La provisión de servicios por parte de las entidades públicas (locales) puede realizarse directamente mediante “producción pública” o indirectamente mediante producción privada a través de la denominada externalización de servicios, en la que un operador privad, previamente seleccionado en un proceso público, actuando por cuenta y orden de la administración provee materialmente los mismos. La elección del modo de provisión debe hacerse tomando como referencia los objetivos de eficacia y eficiencia en cada caso concreto, lo que exige, con carácter previo, la realización de un estudio que permita plantear la mejor opción al tiempo que defina los instrumentos para el adecuado control del servicio.